Oferta cultural

Oferta cultural

La oferta cultural de Sitges es amplia y variada, y puede disfrutarse de ella durante todo el año. Tanto si es aficionado a la arquitectura, como si prefiere visitar museos o galerías de arte, en Sitges hay múltiples alternativas que le mantendrán ocupado tantas horas como quiera. Si, por el contrario, lo que prefiere es el teatro o el cine, también dispondrá de varias posibilidades (además del famoso Festival de Cine de Sitges, por supuesto), principalmente en los míticos cines del Casino Prado Suburense o del Retiro. Clubs nocturnos, bares y discotecas repartidos por varios lugares del pueblo son también parte de la cultura y tradición de Sitges, y completan el abanico de actividades que podrá encontrar durante su estancia en cualquier momento del año.

El propio Ayuntamiento de Sitges organiza regularmente rutas culturales por las calles de la localidad, que facilitan al visitante conocer las múltiples joyas arquitectónicas que se esconden en ellas, y conocer aspectos de la historia del pueblo. Algunas de estas rutas son:
Este recorrido lleva al visitante a los talleres de trabajo de cuatro pintores que trabajan en Sitges (Blanca de Nicolás, Carmen Nicolás, Manuel Blesa y Núria Corretgé), quienes explican en persona su técnica, inquietudes y fuentes de inspiración, así como algunas anécdotas que amenizan la visita.
Algunos sitgetanos tuvieron que emigrar a América en busca de fortuna. A su vuelta a Sitges, a finales del siglo XIX, invirtieron buena parte de sus ahorros en la construcción de mansiones de estilo colonial. Existen más de 80 exponentes de esta arquitectura como las que pueden verse recorriendo las calles de Francesc Gumà, Isla de Cuba o el Paseo de la Ribera.
Sin duda, seguir este recorrido es la mejor manera de descubrir los orígenes de Sitges. Desde la antigua muralla que rodeaba el pueblo (visible en la calle más antigua de Sitges, la calle d’en Bosc), hasta las casas de pescadores de épocas más modernas, pasando por los impresionantes cañones que defendían los baluartes, el visitante va descubriendo elementos de la historia de Sitges que ni imaginaba.
Gracias a la urbanización de la zona de Terramar (primer proyecto de ciudad-jardín de Cataluña), inaugurada poco antes de la Guerra Civil española, Sitges se convirtió en uno de los principales centros de la arquitectura nuevecentista catalana. Hay multitud de casas de veraneo, entre las que destacan algunas de las construidas sobre el Paseo Marítimo.
Sin embargo, uno de los aspectos culturales por los que más destaca Sitges es por su relación con el Modernismo, a finales del siglo XIX y principios del XX. La Blanca Subur, y en especial su Cau Ferrat –la casa taller del pintor y escritor Santiago Rusiñol hoy convertida en museo –, fueron hace cien años el punto de encuentro de intelectuales y artistas, que convirtieron la población en la capital espiritual del Modernismo catalán. Dentro de dicho museo y del Palacio Maricel se encuentran exponentes característicos de esa época y su arte total, como pintura, música o coleccionismo. Algunos de los edificios con elementos modernistas de Sitges son la Villa Remei, la Casa Bartomeu Carbonell i Mussons con su “torre del reloj” sobre el Cap de la Vila, el monumento al Greco o la Casa Josep Miravent i Gatell.

Entre los museos de Sitges destaca el ya citado Museo del Cau Ferrat, con obras de Rusiñol, Ramón Casas, Zuloaga, Picasso o El Greco. Sin embargo, hay otros museos dignos de ser visitados, como por ejemplo:
Situado en un antiguo hospital (ya reformado) del siglo XIV, en él se encuentra la colección del Dr. Pérez-Rosales, con arte de estilo románico y gótico. El visitante puede ver también unas pinturas murales de Josep Maria Sert o una colección marinera de Emergencia Roig, así como la famosa Pinacoteca de Arte Moderno con obras de Rusiñol, Casas, Utrillo, Pruna, etc.
Situado en una casa del siglo XIX, residencia de la familia Llopis, permite conocer la forma de vida de una familia de propietarios que vivió su esplendor en la época del romanticismo. Además, en este museo puede verse una de las mejores colecciones de muñecas antiguas de Europa, la colección de Lola Anglada, con más de 400 ejemplares de diferentes países.
Se trata de un museo de arte contemporáneo, inaugurado en Sitges en 2011. Con una colección de más de 70 obras de 60 artistas contemporáneos procedentes de 21 países, el centro presenta un significativo recorrido del arte de los años sesenta del siglo XX hasta la actualidad.
Además de estos museos, varias galerías de arte se concentran en el centro del pueblo, y en ellas pueden contemplarse y adquirirse obras de multitud de estilos artísticos. En definitiva, una amplia oferta cultural que hacen de Sitges mucho más que un pueblo de playa.