Gastronomía típica

Gastronomía típica

Sitges le ofrece una amplia oferta gastronómica, con restaurantes para todos los gustos y paladares, siendo naturalmente la cocina mediterránea la que más presencia tiene. Dentro de ésta, y gracias a la tradicional unión entre gastronomía y mar en Sitges, los arroces (arroz caldoso con bogavante, paella, fideuá, etc.) y los platos de pescado fresco (de la lonja de Sitges o de Vilanova i la Geltrú) son la preferencia de los muchos visitantes que acuden a la localidad.

Por otra parte, dado que Sitges se encuentra junto a una de las comarcas más importantes de Europa en lo que a plantación de uva y fabricación de vinos se refiere, el Penedés, ofrece también excelentes y variados vinos y cavas para acompañar cada comida y cena.

La gastronomía típica de Sitges – que se considera la capital gastronómica del Garraf – constituye, pues, una excusa más para perderse en las calles del pueblo y descubrir cualquiera de los muchos buenos restaurantes que se encuentran en ellas.

La cocina tradicional de Sitges se basa, como se ha mencionado, en la típica dieta mediterránea a base de verduras y legumbres (todas ellas cocinadas con aceite de oliva), platos de carne y pescado, fruta, etc. Podrá disfrutar de estos platos típicos en el restaurante del Hotel Playa Golf Sitges. Probablemente los dos exponentes más conocidos de la oferta gastronómica típica de Sitges, que pueden encontrarse en la mayoría de restaurantes de Sitges, junto con otros platos tradicionales de la cocina catalana, son:
Es una ensalada de escarola, bacalao desmenuzado y atún, acompañada con boquerones, olivas y una deliciosa salsa estilo romesco a base de ajo, almendras y avellanas, entre otros ingredientes. Probablemente sea el plato más típico Sitges. También lo ofrecen otras localidades cercanas, cosa que permite a los amantes de este plato explorar la región siguiendo la cada vez más conocida “Ruta del Xató”.

La importancia de este plato se hace patente en que ir a tomarlo se ha convertido poco a poco en una pequeña fiesta tradicional, la “xatonada”, cuyo menú gira entorno a este plato.
Es un vino dulce elaborado artesanalmente con uva plantada en las cercanías del pueblo, ideal para terminar cualquier comida, que puede ser incluso tomado como digestivo. Es muy típico el terminar una “xatonada” con este vino. En ocasiones se sive como postre acompañada de carquiñoles, que son pastitas duras de pan tostado dulce y almendras.
Son tallos de cebolla a la brasa, servidos en muchas ocasiones sobre una teja o envueltos en papel de periódico y en raciones de alrededor de 10-20 unidades, con una salsa a base de almendras que puede resultar similar al romesco. Se suelen tomar entre febrero y marzo y, igual que sucede con el xató, el ir a comerlos se ha convertido ya en una pequeña fiesta tradicional popular, la “calçotada”, en la que los comensales usan baberos y terminan con las manos negras de carbón. Las calçotadas suelen ser más típicas de comarcas del interior, pero también pueden disfrutarse en Sitges, frente al mar (por ejemplo en el restaurante Vento del Hotel Sunway Playa Golf).
Sin duda el plato más típico y popular de Cataluña, y probablemente también el más sencillo. Se trata simplemente de pan tostado preferentemente a la brasa sobre el que se restriegan tomates maduros, y se aliña con sal y aceite. El tipo de tomate que se usa es más pequeño que uno de ensalada, más redondito y muy maduro, y se suele cultivar en todo el Levante español.
Más que un plato típico se trata, en muchas ocasiones, de un acompañamiento a base de berenjena, cebolla y pimiento rojo, todo ello asada al fuego de leña para potenciar su sabor.
Otro plato típico no sólo de Sitges, sino de toda Cataluña. Se trata de habas cocinadas con varios tipos de embutidos (butifarra negra, jamón, etc.) acompañadas además de setas y hortalizas. Se suelen servir muy calientes, en cazuela de barro y, al ser un plato consistente, es un plato que se suele encontrar en Sitges durante el invierno.
Se trata de una crema pastelera dulce, a base de yema de huevo, cubierta normalmente con azúcar caramelizado, y que se sirve en una bandejita de barro. Es el plato más típico para terminar cualquier fiesta popular, como las xatonadas o las calçotadas.